sábado, 25 de septiembre de 2010
CONCIENCIA SILÁBICA
SEPARAR EN "DEDOS":
Podemos empezar por explicarles que las palabras están formadas por sílabas, y que las contamos con los dedos. Cada palabra tiene más o menos dedos, según sea más larga o más corta. Para empezar a trabajar esto podemos: Nombrar una serie de objetos que haya en la habitación o lugar en el que nos encontremos. Le ayudaremos a decir el nombre de los objetos, separando cada golpe de voz en un dedo. Ej. : casa --> ca- sa (sacamos un dedo con cada sílaba)--> “Una y dos; casa tiene dos dedos”.
También podemos hacerlo proporcionándole tarjetas con distintos dibujos. En un principio evitaremos las palabras con diptongos. Otra opción sería meter en un pequeño saco que llame la atención distintos objetos y, por turnos, iremos sacándolos para ver que objeto ha salido y así contar los dedos que tiene. Si en lugar de objetos queremos hacerlo con las tarjetas con imágenes, podemos meterlas en una “caja mágica”, bien adornada y que llame bastante la atención. Igual que en los demás casos, se irán sacando las tarjetas por turnos y contando los dedos que tienen (número de sílabas).
Podemos hacer dados (espuma, madera, carturlina, etc.) y ponerles velcro en cada una de las caras. Cogemos tarjetas con dibujos a las que colocaremos detrás también un trozo de velcro, de modo que pueda pegar las tarjetas al dado e ir cambiándolas. Deberá tirar el dado y contar el número de dedos que tenga el dibujo que salga.
Al hacer las tarjetas podemos poner el nombre de la palabra escrito en la misma, ya sea en la misma cara o en el reverso de la misma. De esta forma, vamos acercando al niño al lenguaje escrito. Cuando el niño vea esa misma tarjeta “x” número de veces, seguramente empezará a asociar esa grafía con esa palabra; estaremos trabajando casi sin quererlo la lectura global.
Es muy importante que el niño vea la actividad como un juego y no como una obligación o deber. Por ello, podemos jugar con ellos, o si tienen hermanos o amigos más o menos de la misma edad, jugar entre todos. Está comprobado que a través del juego los conocimientos se adquieren mejor. Además, al tratarse de niños tan pequeños, la originalidad es algo fundamental para llamar su atención que no se aburran.
Aunque normalmente se suelen asociar las sílabas a palmadas (y así lo empecé haciendo yo cuando trabajaba con los niños), la experiencia me ha dicho que es mejor trabajarla contando con los dedos. Trabajar las sílabas separando por palmadas está muy bien si no les estáis pidiendo a los niños que cuenten el número de sílabas/ palmadas que tiene dicha palabra. Si lo habéis hecho alguna vez, os habréis dado cuenta de que cuando han separado en palmadas no son capaces (o les cuesta mucho trabajo) recordad cuántas palmadas han dado y, por tanto, saber el número de sílabas de dicha palabra.
Por eso, al separarlas con "dedos", son capaces de contar sus dedos y decir sin equivocación cuántas sílabas tiene.
viernes, 24 de septiembre de 2010
TOMAMOS CONCIENCIA LÉXICA
TOMAMOS CONCIENCIA LÉXICA:
Le vamos a pedir al/la niño/a, que sea capaz de separar las palabras que forman una frase. Para ello podemos escribir una frase corta y separar cada palabra de un color para que se de cuenta de que son elementos separados por espacios. Hay que decirle que eso son palabras y que cada vez que vea un espacio habrá una. Da igual que no sepa leer. Debajo de cada frase podemos poner cuadros y que pinte tantos cuadros como palabras tenga la frase. Cuando sea capaz de entender esto, le daremos la frase sin escribir para que realice la misma tarea de rellenar los cuadros. Podemos hacerlo también dando saltos, en los que cada salto corresponde a una palabra. Ejemplo: “La niña juega”. Tres palabras tres saltos. Lo haremos, al principio, exagerando los espacios de las palabras, de modo que sean capaces de identificarlos sin mucha dificultad. Conforme vayan dominando la tarea, se les irá dando la frase sin hacer apenas distinción entre las palabras; es decir, diciéndola como hablamos normalmente.
viernes, 17 de septiembre de 2010
TRABAJAMOS LETRA S: PRONUNCIACIÓN, LECTO-ESCRITURA, COMPRENSIÓN LECTORA.
En esta ocasión es un cuento con pictogramas con el que además podréis trabajar comprensión lectora.
TRABAJAMOS LETRA S. PRONUNCIACIÓN Y LECTO-ESCRITURA
jueves, 16 de septiembre de 2010
TRABAJAMOS "S" EN POSICIÓN INICIAL: PRONUNCIACIÓN Y LECTO-ESCRITURA.
En mi caso, cuando estoy trabajando la pronunciación de un fonema, en este caso el fonema s, suelo incluir como un apoyo la letra del mismo. No pasa nada porque aprendan esta letra un poco antes. Esto os ayudará a tener algo visual en lo que podáis apoyar la pronunciación. Podéis usar también algún gesto acompañado al fonema teniendo así otro apoyo visual distinto. Por ejemplo: cuando digo "sssssssssssssssssss" lo acompaño del gesto de "silencio" y le añado en grande la grafía que le corresponde. De este modo, cuando retiréis el apoyo sonoro (es decir, cuando dejéis de decirle la palabra, dándole el modelo adecuado, para que la repita), bastará con el apoyo 1isual para que recuerde que ese gesto o letra iba acompañado de un fonema determinado.
Palabras Con s Inicial
CONCIENCIA FONOLÓGICA
Dominio los aspectos fonológicos, como la conciencia fonológica, en gran parte.
Tener un buen dominio lingüístico: cierto nivel de manejo sintáctico y semántico del lenguaje oral.
Tener un buen dominio cognitivo: como la memoria operativa o la capacidad de establecer inferencias lógicas.
“La conciencia fonológica es una habilidad metalingüística que implica reflexionar sobre los aspectos sonoros del lenguaje hablado.”
Dependiendo del segmento de la palabra del que se toma conciencia, existen distintos tipos de conciencia fonológica:
Léxica: tomamos conciencia de que las frases, las oraciones, están formadas por palabras. Cuando somos conscientes de cada una de las palabras que forman una oración hemos adquirido la conciencia léxica.
Silábica: aquí vamos a tomar conciencia de que las palabras están formadas por sílabas (palmadas).
Intrasilábica: tomamos conciencia de los componentes internos de una sílaba. Cuando se pide la identificación de la inicial de una palabra.
Hasta aquí, se debe aprender antes de saber leer.
Fonémica: requeire ser capaz de saber que los sonidos son letras, y ser capaz de realizar tareas como identificar el sonido inicial en la palabra flor.
Para aprender a leer debemos dominar en parte este nivel de conciencia fonémica, pero a su vez, conforme se vaya aprendiendo a leer se irá madurando dicha conciencia.
Muchas veces se obvia el trabajar las habilidades metalingüísticas, pero es imprescindible trabajarlas bien para la correcta adquisición de la lectura y de la escritura. Podemos trabajar esto mediante actividades simples, de las cuales mostramos algunos ejemplos a continuación.
Los niños tienen que saber que cuando hablamos decimos frases, y que esas frases están formadas por palabras, y a su vez esas palabras por letras, que resultan ser los sonidos que decimos.
martes, 14 de septiembre de 2010
NOTICIA: LA DEMENCIA
Según explican, el realizar actividades como crucigramas, escuchar música, leer, hacer sudokus, etc., son buenos para mantener una buena estimulación mental, pero esto puede suponer que, si aparece demencia, esta progrese más rápidamente.
Ahí os la dejo:
http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20100902/53993224469/el-ejercicio-mental-podria-acelerar-la-progresion-de-la-demencia-alzheimer-chicago-madrid-wilson.html
viernes, 10 de septiembre de 2010
PREGUNTAS DE UN MAESTRO
Estaría interesada en saber si las actividades que usted propone acerca de trabajar las frases, sílabas y palabras sería recomendable para un niño con dislexia. ¿Que otras actividades podría realizar con este tipo de niños? Gracias. Espero pronto respuesta.
Hola:
Mi nombre es Loli y quería darte las gracias por entrar en la web. En contestación a tu pregunta te diré que sí, los ejercicios que me preguntas son aconsejables. Las actividades para trabajar conciencia fonológica, son aconsejables no sólo para niños que tienen dislexia, sino que son también recomendables para todos los niños. Hay que tener en cuenta que la lectura y escritura es algo nuevo para ellos. Los niños deben comprender que los extensos textos que ven por todos lados, están formados por frases, las frases por palabras, las palabras por sílabas, las sílabas por letras y que, estas últimas, se corresponden con los sonidos que pronunciamos al hablar. Todo ello requiere de un entrenamiento, una base. Esta base es trabajar esta conciencia de la que te hablo. Si un niño, tenga o no dislexia, es capaz de decirte cuál es la primera sílaba de una palabra, de cuántas letras está formada, cuál es la primera letra de la palabra "prado" (por ejemplo), etc, este niño tendrá una buena base para leer y escribir. Si es capaz de hacer eso, significa que es capaz de "ver" esa palabra en su mente, que no le hace falta escribirla, que antes de escribirla ya sabe cuáles son los sonidos que la componen y cuáles son las grafías que se corresponden con ellos.
En concreto lo niños con dislexia, suelen tener muchas dificultades en tareas como las mencionadas anteriormente: decir la letra inicial de la palabra prado, albornoz, bruma...; leer correctamente sílabas como "per/pre, bra/bar, el/le..."; separar correctamente palabras en una frase; leer palabras nuevas; cambiar una palabra que es de baja frecuencia para él por otra más utilizada, etc. Todo esto te lo digo en general, sin conocer el caso en concreto porque luego cada niño es un mundo.
Pues bien, cuando un niño presenta ese tipo de errores, lo que se hace es trabajar precisamente sobre ellos: si comete errores al separar palabras en una frase, trabajaremos conciencia fonológica (palabras); si comete errores al leer sílabas, trabajamos conciencia fonológica (sílabas), si le cuesta trabajo leer palabras nuevas, trabajaremos conciencia fonológica para que sea capaz de asignar correctamente a cada letra su sonido; etc.
Como ves, esas actividades son muy útiles y recomendables para todos los niños que comiencen con la lectura y escritura.
Se trata de una niña que ha entrado a primero de primaria sin saber muy bien las vocales ni consonantes, que no sabe muy bien leer ni escribir... ¿Esta niña presenta dislexia? También lo encontramos en el área de matemáticas, sin saber sumar.
No te puedo decir si presenta o no dislexia. Sí te puedo decir que antes de diagnosticar a un niño con dislexia es necesario descartar que tenga otros problemas o que haya tenido una mala instrucción: que el método de enseñanza de la lectura y escritura que le han impuesto no era el adecuado, que la niña no haya prestado atención cuando se explicaba (descartar problemas de atención)... Ten en cuenta que si acaba de entrar de primero, puede que en los años de Infantil no le hayan prestado demasiada importancia y sea ahora cuando se encuentra con el problema.
Además, te aconsejo descartéis problemas auditivos y visuales (con una simple audiometría que además son gratuitas en cualquier centro de audición y que le miren la vista en alguna óptica). Si una vez que empieces a trabajar con ella sigue teniendo estos errores entonces derívala al orientador del centro. No dejes pasar mucho tiempo porque cuanto más tiempo pase peor.
Te aconsejo por lo pronto realizar actividades como las que te comentaba en el correo anterior. Te remito a otras del blog que le vienen como anillo al dedo. http://logopediayeducacion.blogspot.com/search/label/CONSCIENCIA%20FONOL%C3%93GICA%3A%20LETRAS
http://logopediayeducacion.blogspot.com/search/label/CONSCIENCIA%20FONOL%C3%93GICA%3A%20LETRAS
http://logopediayeducacion.blogspot.com/search/label/S%C3%8DLABAS%20TRABADAS
En cuanto a lo de las sumas y restas igual antes debes ver si realmente entiende el concepto de lo que signifca "sumar y restar". Mira estas actividades: http://logopediayeducacion.blogspot.com/2010/09/me-lo-puedo-comprar-razonamiento-basico.html
http://logopediayeducacion.blogspot.com/search/label/CONSCIENCIA%20FONOL%C3%93GICA%3A%20LETRAS
Haré todo lo que me has dicho. ¿Pero puede presentar problemas en el lenguaje no? ¿o puede ser que su ritmo de aprendizaje sea más lento?
Esos son los otros problemas a los que me refiero. Que un especialista descarte trastornos del lenguaje, retraso mental, etc.
Te aconsejo que la derives al orientador del centro.
sábado, 4 de septiembre de 2010
¿ME LO PUEDO COMPRAR? RAZONAMIENTO BÁSICO CON SUMAS Y RESTAS.
Esto parece muy sencillo, se lo podremos explicar una vez y otra, pero por mi experiencia os digo que hasta que no ven gran cantidad de ejemplos no lo comprenden. Yo por mi parte os animo a que, después de realizar estos ejercicios, la próxima vez que vayáis a comprar chucherías les deis un dinero fijo. A partir de ese dinero preguntarles si podrán o no comprar un artículo. Empezad por ejemplo con 25 céntimos. Que elija un producto y que os digan si pueden o no comprarlo. Volved a darle otros 25 o 50 céntimos y que elijan otro producto. Añadid la pregunta: ¿Te falta o te sobra dinero? Conforme vayan realizando esto con más soltura podréis darles más dinero y que vayan restando los productos que vayan eligiendo: Les dais 2 euros (200 céntimos, se lo decimos); eligen tres productos y que vayan restando en una pequeña libretita cuánto les queda, si lo pueden comprar, si se han pasado, etc. De esta forma, los niños estarán más que motivados para trabajar y aprenderán sin darse cuenta. Es la mejor forma de aprender.
¿ME LO PUEDO COMPRAR? RAZONAMIENTO BÁSICO EN OPERACIONES SENCILLAS: SUMAS Y RESTAS
viernes, 3 de septiembre de 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
lunes, 23 de agosto de 2010
sábado, 17 de julio de 2010
¿Sabías que el habla de las madres hacia sus bebés tiene unas características beneficiosas para el desarrollo del lenguaje oral?
El desarrollo auditivo está presente desde el útero, aunque aquí, éste aún no es capaz de dirigir la cabeza hacia el sonido.
El bebé tiene preferencia a la voz humana, a contrastes auditivos frente a los monótonos que sigan un mismo ritmo, a tonos agudos ante graves y a sonidos pautados.
Si te has fijado en la forma en que le hablas a tu bebé, te darás cuenta que, casi sin querer, cumples estos patrones. El habla que se emplea con los bebés suele tener un tono agudo, una entonación bastante exagerada con una prosodia característica, pausas entre frases, un ritmo más lento y una pronunciación clara. Además, la complejidad de las frases se adecúa a la edad de los niños y a su nivel de comprensión, por lo que no se usa un lenguaje muy difícil con términos que no puedan entender, aunque tampoco se debe caer en el error de utilizar un lenguaje muy fácil ya que si no, el niño no tendría un modelo para seguir aprendiendo. También se suelen repetir en parte lo que el niño dice y, de esta forma, sin darnos cuenta, le damos al niño un patrón correcto de lo que acaba de decir. Esto es muy importante, ya que cuando el niño empiece a hablar, no conviene estar todo el tiempo corrigiéndole de forma imperativa y, de esta forma, lo corregimos sin que él se dé cuenta. Las frases suelen ser más cortas, se usan más cuestiones y también se suelen hacer muchos gestos con los que se acompaña lo que se dice.
Cuando se utilizan estos patrones, el bebé le presta más atención a los padres y esto interesa muchísimo ya que a partir de aquí, los niños empiezan a procesar los estímulos que escuchan.Empiezan a crearse intercambios comunicativos, turnos de conversación que son la puerta al desarrollo del lenguaje oral.
Por eso, te animo a que continúes o pongas en marcha, si es que no lo haces, este tipo de características cuando hables con tu bebé, porque este tipo de habla es atractiva para tu él, prestará más atención cuando le hables y, con ello, facilitarás la aparición del lenguaje oral.
jueves, 15 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
QUÉ ENTENDEMOS POR LENGUAJE
Son un conjunto de signos lingüísticos organizados según un conjunto de reglas. Permite que los que lo poseen, realicen formas específicas de interacción con su medio. Se manifiesta en formas concretas de la conducta.
Gracias al lenguaje somos capaces de comprender, crear procesos
de pensamiento y comunicarnos.
Como es bien conocido, el lenguaje, es nuestro sistema de
comunicación por excelencia; es el medio más utilizado y útil para
comunicarse. Debemos tener en cuenta que lenguaje y cognición van cogidos de la mano. El lenguaje es muy importante en el desarrollo del niño ya que contribuye de forma decisiva en el desarrollo cognitivo. El desarrollo del lenguaje y del pensamiento se producen evolución del niño. Por ello debemos estimularlo y promover su desarrollo.
Para que se desarrolle el lenguaje, primero debe desarrollarse un prelenguaje, en el que se desarrollen la conciencia de los objetos e ideas.
Los problemas en el lenguaje oral del niño van tener repercusión en
el desarrollo cognitivo, afectivo, social y cultural. Debemos tener en cuenta que muchos de estos problemas no siempre tienen una base orgánica, sino que son consecuencia de un contexto de desarrollo inadecuado. Este inadecuado contexto de desarrollo no sólo se da en el caso mayor riesgo socio-ambiental, también se da en los casos de:
• Niños en situación de riesgo biológico: como pueden ser prematuros, niños que han sufrido anoxia, niños con bajo peso (a partir de 1500 g hacia abajo se considera de alto riesgo) etc.
• Niños con retrasos, desviaciones o discapacidades de desarrollo ya claramente establecidas.
viernes, 9 de julio de 2010
PROYECTO COMUNICA
http://www.vocaliza.es/
martes, 6 de julio de 2010
BUCEANDO EN LA PISCINA DE INTERNET: las partes de la casa y sus objetos
Los encontraréis, o bien con la etiqueta de "juegos" o con la etiqueta de "Buceando en la piscina de Internet".
En el juego propuesto por hoy los niños deberán colocar los objetos de la casa en una maqueta de de la misma que se presenta. Cuando coloquen los objetos en el lugar adecuado sonará una musiquilla. Si le dais a donde pone HINT os aparecerá la maqueta completa de dónde tienen que ir colocados los objetos, pero sólo saldrá durante algunos segundos, así que prestad atención.
Este juego os servirá para que los niños aprendan vocabulario referente a las partes de la casa y sus objetos. Además, deberán saber asociarlos, es decir, saber que la cama va en la habitación y no en la cocina. Os aconsejo que cuando lo hayan terminado les pidáis que os nombren cada uno de los objetos que han colocado y por qué lo han colocado ahí. Podéis preguntar para qué se usa, dónde se compra, etc. Todo lo que haga que iniciéis uno conversación será bueno. Por otra parte, también estaréis trabjando atención, ya que deben estar muy atentos cuando aparece la maqueta completa de la casa y luego ser capaces de recordar el lugar en el que va cada objeto. Por ello este juego es adecuado para niños con TDAH.
ACCEDE AL JUEGO



¡Espero que me digáis qué os parece!
PARES DE PALABRAS PARECIDOS FONOLÓGICAMENTE
Los adultos somos capaces debido a nuestra experiencia, de diferenciar (discriminar) una palabra de otra, y aún en situaciones de mucho ruido en las que podríamos confundir una por otra, aplicamos el contexto al caso concreto y escogemos la palabra correcta. Por ejemplo, imagina que estás en una reunión en la que todos beben y alguien te dice: "¿Quieres una copa/sopa?" No has diferenciando bien esa palabra, pero por el contexto deduces que se refiere a la primera palabra que he puesto "copa" porque en este contexto que alguien te pregunte si quieres una "sopa" no tiene mucho sentido.
Los niños no tienen tanta experiencia como nosotros, están aprendiendo cada día palabras nuevas y lo que es más difícil, sus significados y su uso en el momento adecuado. Por todo ello, les debemos echar una mano y ayudarles para que puedan diferenciar unas palabras de otras.
Os propongo unos juegos con lotos de imágenes en los que se presentan pares de palabras parecidos fonológicamente, es decir, que cuando los digáis suenan parecidos. (Buscar estas imágenes con la etiqueta de "ACTIVIDADES". Podéis:
LOS JUGUETES DE LUIS, cuento con pictogramas.
¡Leer un cuento a los niños tiene múltiples beneficios así que anímate!
Cuento: Los Jueguetes de Luis
LOS NÚMEROS: CONTAR OBJETOS
Espero que os sirvan y ya sabéis, dejad comentarios que el blog se anime un poco y yo vea recompensado tanto trabajo.
los números contar objetos
LOGOPEDIA CREATIVA
Como estoy de vacaciones esta vez he tardado un poco más en poner algunas entradas en el blog, pero aquí estoy por fin.
Hoy os propongo que visitéis el blog de Logopedia Creativa, cuya autora es Natalia G.J. Güímar. En él podréis encontrar mucha información también relacionada con Logopedia así que os animo a visitarlo.

miércoles, 30 de junio de 2010
INTERNET PARA NIÑOS
Llegan las vacaciones y los niños tienen mucho tiempo libre. Por casualidad me he encontrado con este programa que seguro que le gusta a vuestros hijos. Es para vestir a unas muñecas. Al mismo tiempo podéis trabajar el vocabulario referente a ropa, complementos, color del pelo, de la piel, etc de una forma amena y divertida; y, como está en inglés, los más mayores podrán practicar también vocabulario en ese idioma.
Si sabéis de más que puedan gustar podéis dejar un comentario.
Un saludo.
PICHA AQUÍ
domingo, 27 de junio de 2010
SUSTITUCIÓN DE FONEMAS
Espero que os guste. ¡Dejad vuestros comentarios!
viernes, 25 de junio de 2010
VOCABULARIO DEL BAÑO
En esta ocasión os propongo un juego de puzle con el que trabajar el vocabulario del baño. Además, ya sabéis que hacer puzles tiene grandes beneficios para vuestros hijos.
¡Ánimo y espero vuestros comentarios!
domingo, 20 de junio de 2010
LA IMPORTANCIA DE LAS NOTAS: “LOS PROGRESOS DE NADIA”.
- Hoy no mami, “porfi”, estoy muy cansada.
- Venga, un último esfuerzo que ya sólo queda una semana.
Es un diálogo entre una madre y su hija, Nadia, de 9 años y en un curso menos que demás niños de su edad. Parece una conversación normal sobre esta época del año en la que ya huele a verano.
Nadia llegó a mis manos hacía cerca de un año. “No lee ni escribe bien”, eran las palabras de sus padres al preguntarles qué sucedía. Efectivamente, Nadia no leía bien ni sabía escribir. Su conocimiento de las letras del alfabeto y de los sonidos que estas adoptan al combinarlas unas con otras, se veía bastante reducido. Al pedirle que leyera una pequeña frase, su lectura era totalmente silábica y, además, inventaba palabras al gusto cuando se le preguntaba qué era lo que había leído. Cuando escribía, apenas podías leer con sentido alguna que otra palabra de las que allí aparecían. Los números, las sumas, las restas y todo a cuanto se refería la materia de matemáticas, eran nuevos para ella. El vocabulario que poseía era escaso para un niño de su edad; su hábito de estudio o de estar sentada realizando alguna actividad en casa, era casi nulo; la “motivación” en cuanto a realizar tareas de este tipo, no existía para ella. Asistir al colegio había sido al principio divertido por estar con amigas. Después se había convertido en algo fastidioso y sin sentido. Mientras todos los niños de la clase leían, ella miraba por la ventana cómo se movían las hojas de los árboles, o cómo Marta, su compañera de clase, había traído hoy el pelo. Cuando la “seño” hacía un dictado, ella algunas veces hacía su ficha, adaptada a su nivel para poder aprovechar el tiempo. Pero la clase tiene muchos niños y no siempre es posible dedicarles la atención que necesitan. No era capaz de seguir el libro de texto pese a que para todos pareciera algo primordial.
A lo largo del tiempo que habíamos estado trabajando juntas, Nadia había sido capaz de empezar a realizar tareas sentada en casa, aprender todas las letras y combinaciones del alfabeto, ser capaz de leer y escribir hasta frases completas, aumentar su vocabulario y, lo más importante de todo, estar motivada para realizar todo ello. ¿Cometía errores? ¡Por supuesto! Pero ya era capaz de hacer muchas cosas incluso sola. Sabía que por las tardes debía realizar algunas actividades. Lo que al principio se hacía entre sollozos, al final resultó ser algo que ella misma pedía. La cantidad de cuentos que se almacenaban en su estantería y de los que hasta entonces sólo conocía los dibujos, eran buenos para pasar un rato aprendiendo. Si había alguno que le gustara en especial, lo cogíamos y ese día nuestras tareas se hacían en torno a él. Obligarle a leer algún texto sin sentido del que viniera en sus libros de texto, no era una opción si a ella no le interesaba. Claro que, todo he de decirlo, a mí me fastidiaba bastante si era algún texto que yo había preparado para ella con algunas palabras concretas que quería trabajar. En esos casos, a veces hacíamos tratos y ella leía una frase y yo otra. Pero normalmente le gustaban las historias de un libro de lectura con el que habíamos empezado a trabajar. Siempre intentaba que los textos que adaptaba para ella fueran sobre cosas que me contaba, de su día a día, de sus aficiones, de su mascota o de su muñeca favorita (Carmela) que nos observaba desde una esquina mientras dábamos la clase. Pero los niños son niños y, aunque Nadia ya había creado un hábito de estudio que hasta sus padres creían imposible, a veces las pataletas por no querer trabajar se escuchaban hasta en la China. No todo era siempre color de rosa. Para esos momentos ojalá hubiera podido tener pastillitas de paciencia mágicas para tomarme unas pocas, pero como hasta la fecha no las han inventado, lo único que me quedaban eran respiraciones profundas y poner mi cabeza a pensar a 3000 revoluciones por segundo para idear algo con lo que llamar su atención. Unas veces, Carmela, era la que me ayudaba a dar la clase y así conseguía sacar unas risas cuando Nadia escuchaba mi voz cambiada puesta en su muñeca. Otras veces, el juego del “Ahorcado” me venía de perlas para trabajar conciencia fonológica y ella no se daba cuenta puesto que estábamos jugando. Así, entre juegos, la tranquilidad llegaba y con ella las actividades que debíamos realizar.
Con las matemáticas habíamos conseguido aprender sumas, restas y los números. El anterior y el posterior era una asignatura pendiente aún. Muchas veces “no daba con la tecla”.
- Piensa, si vas a la zapatería y el número 34 de zapato te va pequeño, ¿qué número necesitas? –Insistía yo por poner algún ejemplo que pudiera trasladar a la realidad. Muchas veces, en este caso que sólo había que aumentar un número, la respuesta era correcta.
- El 35. –Contestaba Nadia entre sonrisas merecidas.
Pero si la cuestión propuesta era que si el número 35 de zapato le venía grande, qué zapato debería comprarse, aquí, Nadia se vendría de la zapatería con unos zapatos que no podría ponerse.
Los maestros de Nadia, aunque intentaban comprender su situación y se volcaban en ayudarla en la medida de lo posible, puesto que una clase tiene muchos niños, reclamaban por su atención dispersa o por no haber realizado bien los ejercicios. Cierto, los maestros aquí tienen razón, pero como comenté antes “es una niña” y como tal, hay veces que intenta escabullirse (no debería ser así, pero así es). Otras muchas es simplemente que, aunque lo intenta, no logra hacerlo mejor.
Llegó final de curso, hoy por hoy, final de 3º de Educación Primaria. Nadia ha realizado durante todo este tiempo un esfuerzo increíble y, si la evaluaran en base a su avance personal, sus notas serían de sobresaliente. Por estas fechas, ella como muchos otros niños, no quiere ya ir al colegio, pero está impaciente por ver sus notas. No van a ser sobresalientes, no van a llegar a los objetivos propuestos para dicho curso. Aquí no hay vuelta de hoja. No van a estar aprobadas. Tampoco va a repetir curso porque ya repitió el anterior. ¿Y ahora qué? ¿Qué haces con su sonrisa al preguntarle a sus padres, igual que en la última evaluación, “mami, están bien mis notas”?
Le hemos hecho un diploma en el que pone lo siguiente:
“Estamos muy contentos porque has aprendido muchas cosas y te has vuelto una niña muy obediente y trabajadora. Vamos a seguir aprendiendo muchas cosas más para que puedas leer cada vez más libros que te gusten y escribir más cartas a tus amigas. ¡Enhorabuena por haber avanzado tanto!”
No ha aprobado las notas, pero ha aprendido muchísimo. Eso es lo que realmente debe importar a los padres. Seguro que el caso de Nadia, en mayor o menor medida, es uno de tantos. No estamos hablando de un niño que no se ha preocupado por sus estudios, sino de alguien, un niño, que se ha estado esforzando mucho. Entonces, intentad ser comprensivos con él. Para él seguro que tampoco es fácil ver que todo el esfuerzo que ha hecho durante el curso no se ve reflejado en sus notas. No se trata de buscar un culpable. Si necesita ayuda intentad proporcionársela. Si os enfadáis con un niño que ha estado esforzándose durante todo el curso, pero no ha alcanzado los objetivos del mismo, no haréis más que desmoralizarlo. Sed comprensivos y poneros en su lugar. Tendréis que seguir trabajando, sí, pero por ahora necesita vuestra comprensión y ver que lo que ha estado haciendo tiene recompensa. ¿Qué mejor recompensa que vuestra reacción?
¡Ánimo para todos, padres y niños!