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jueves, 22 de marzo de 2018

ONOMATOPEYAS PARA NIÑOS DE 3 AÑOS, VÍDEO



 ONOMATOPEYAS BLOG LOGOPEDIA Y EDUCACIÓN     Estas onomatopeyas están pensadas para niños menores de 4 años ya que los sonidos que en ellas se practican se adquieren en ese rango de edad.
   
     Por ejemplo, sobre los 3 años los niños ya están diciendo sonidos como la p, m, k, ch, f, n...
   
     Además, no solo se practica la onomatopeya en sí. Se dicen los nombres de los dibujos que salen, para qué sirven, qué son... de modo que se hace una estimulación del lenguaje.

   
Espero que os sea útil.

miércoles, 13 de abril de 2016

EL BABEO: "¿ES NORMAL QUE MI HIJO BABEE?" ESCUCHA LA ENTREVISTA DE RADIO




EL BABEO

En alguna ocasión, hace ya muchos años, escribí alguna entrada sobre el babeo. Me llegan muchas preguntas de padres diciéndome que sus hijos babean y me preguntan si es normal o no. 

¿Es normal babear?

     Hasta cierta edad, es normal que los niños babeen. Normalmente, los bebés suelen babear por el nacimiento de los dientes. Hasta que los dientes están saliendo podemos observar ese babeo.  Sobre los dos años y tres años los niños ya suelen tener los dientes afuera, así que a partir de ahí, deberíamos empezar a ver que dejan de babear. 

¿Cuáles son las características físicas de los niños que babean? 

     Podemos observar diferentes aspectos, por ejemplo:



  • Estos niños suelen tener los labios abiertos, es decir, no hay un buen cierre labial.
  • Además, la lengua suele estar un poco adelantada (afuera de la boca) y baja, y esto también facilita que la saliva salga. La lengua hace como de canal para la misma. 
  • La posición del cuerpo y la de la cabeza no suelen ser las adecuadas, la cabeza suele caer un poco hacia adelante con lo cuál, ¿qué crees? ¿Será más fácil o más difícil que salga la saliva? Si ya de por sí te cuesta controlar la saliva y tienes la cabeza hacia abajo, la saliva tenderá a caer más fácilmente.
  • Suele haber una respiración bucal en lugar de una respiración nasal. Si tú estás acostumbrado a respirar por la boca, o incluso hay niños que no saben respirar por la nariz o que no pueden porque tienen algún problema, tienes otro motivo para tener la boca abierta y que la baba salga. Y al mismo tiempo, si tú tienes la boca abierta, la lengua baja; esto va a hacer que no respires por la nariz; es la pescadilla que se muerde la cola. 
  • Por otro lado, podemos observar que no haya un buen patrón para tragar y que que ese niño no sea capaz de llevar bien la saliva hasta la parte de atrás de la boca. 
  • También podemos encontrar falta de sensibilidad en la zona perioral (alrededor de los labios), y por este motivo el niño no note que la baba se le está cayendo…



¿Y qué pasa si no se tiene la boca cerrada? 

     Pues esto va a hacer que la saliva no se acumule ahí, como no se acumula, el niño no siente que tenga saliva en la boca y no se desencadena la deglución, es decir, no siente la necesidad de tragar. 

     Esto son solo unas pinceladas para que os hagáis una idea, pero será el logopeda el que valore de forma más rigurosa cuando esté el niño delante.  

¿Entonces qué podemos hacer si un niños con más de dos años con los dientes ya salidos, sigue babeando?

     Yo lo que aconsejo es que, como he comentado, vayan al logopeda y que lo valore. El logopeda (sobre todo si está especializado en terapia orofacial miofuncional) valorará la musculatura, la posición, respiración, masticación y muchas cosas más, que hará que pueda decir si ese babeo puede entrar dentro de lo normal, si hay que preocuparse, a qué puede deberse, si hay que derivar a otros especialistas… 

     También tengo que decir que, cuando hay un daño cerebral u otros síndromes, es normal encontrarnos con un babeo profuso. En estos casos más graves, el pediatra se daría cuenta de que algo no va bien antes de esa edad. 

 LOGOPEDIA Y EDUCACIÓN


¿Qué consecuencia puede tener un niño que babea en exceso?

     Un niño que babea en exceso suele tener afectado el lenguaje, porque normalmente la musculatura no va a estar con la fuerza, tonicidad, movilidad…necesarias; también va a producir dificultades en cuanto a la alimentación; y algo que a mí me resulta muy importante es el tema del rechazo social que eso puede provocar. ¿Tú cuándo ves a alguien y vas a saludarle qué haces? Darle dos besos… si ese niño pequeño está con baba constante, esto puede provocar un poco de rechazo ante sus compañeros.
 LOGOPEDIA Y EDUCACIÓN
LOGOPEDA MÁLAGA

Un consejo: 
Si un niño sigue babeando una vez tenga los dientes, preguntad a un logopeda. Y que MASTIQUEN, que es súper importante.




Si alguien tiene alguna pregunta sobre este tema o cualquier otro tema relacionado con logopedia o educación, puede escribirme un correo a logopediacentro@hotmail.com o dejar un comentario en la entrada del blog. 


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lunes, 4 de enero de 2016

JUGUETES PARA REGALAR: CÓMO JUGAR PARA ESTIMULAR


Hoy quiero compartir con vosotros la entrevista que me hicieron para Radio Mijas, en la que hablamos sobre cómo podemos jugar con nuestros pequeños para estimular el lenguaje.



     Se habla mucho de los juegos educativos, pero es que si te paras a pensar lo que es un juego educativo, verás que es un juego con el que el niño va a aprender algo en concreto. Con lo cual y en mi opinión, no es tan importante en sí el tipo de juego que se le regale, sino cómo vamos a usar ese juego.

     Seguro que en más de una casa los Reyes han dejado una cocinita o un banco de herramientas. Esto también le va a ayudar a los niños a aprender aunque a priori parezca que no. Si tú te pones con ese niño, le enseñas los nombres de esos objetos, para qué sirven, dónde se guardan, cómo funcionan, etc. estás haciendo que el niño aprenda muchísimas cosas. Aprende vocabulario, situaciones, secuencias, roles... El niño o la niña van a coger ese banco de herramientas y va a decir: voy a arreglar la mesa que se ha roto. Van a hacer como que arreglan la mesa con esas herramientas. Interviene ahí, y habla con el niño: “ah, ¿y qué le ha pasado a la mesa? ¿qué vas a usar para arreglarla? (Quizás no se acuerden en ese momento del nombre de ese objeto, de esa herramienta, pues ayúdale). Mira coge la llave inglesa y ponla así. ¿Tú te acuerdas que nosotros tenemos una parecida?...”

     Con la cocinita, que no tiene por qué ser ni mucho menos un juguete de niña, vamos a coger y a crear situaciones con ello. “Pues tú tienes un restaurante y quiero que me prepares una tortilla. ¿Qué necesitamos para preparar una tortilla?” Nosotros les vamos guiando en ese juego, en ese aprendizaje; les podemos decir recetas sencillas que luego pueden trasladar a la vida real, hablarles de los utensilios que necesitan para preparar esa receta, que cojan los suyos de juguete, por ejemplo “para preparar una tortilla necesitamos huevos, venga ¿qué más?... una sartén, etc.”





     Una máquina registradora con dinero falso, también nos va a dar mucho juego. Con niños que están aprendiendo a contar, a hacer sus primeras operaciones matemáticas, es muy útil coger ese dinero falso porque nos va a ayudar a trasladar a la vida real lo que están aprendiendo mediante el juego. Podemos hacer nosotros de dependientes y que ellos tengan que pagarnos. A la hora de pagar, les vamos a decir una cantidad que puedan manejar, vamos a ayudarles a coger cuáles son los euros que les hacen falta, a hacer la operación matemática de lo que les sobra si ya saben restar y sumar, etc. Y cuando ya han aprendido eso jugando, nos vamos con ellos al quiosco y les damos, por ejemplo, un euro para que compren lo que quieran. Pero cuidado, porque van a ser ellos quienes van a tener que decidir si tienen o no suficiente con el dinero que tienen. Ah, esto vale 50 céntimos. ¿Me lo puedo comprar?

     También Hay que tener en cuenta que los niños, cuando están jugando van a aprendiendo reglas; normas. Y la vida está llena de ellas, por lo que el juego es una buena forma de ir enseñándoles a respetarlas. Por ejemplo, los juegos de mesa a partir de unos 5 años, son muy interesante porque los niños van a aprender un juego en el que generalmente deben estar sentados, estar con más amigos, tendrán que contar seguramente con un dado (con lo cuál fomentan el aprendizaje de los números), mover a un personaje (van a tener que saber pasar de una casilla a otra), les podemos preguntar cosas sobre los dibujos que aparecen en esas casillas, aprender a respetar el turno (oye que te toca a ti), aprender a ganar o perder, etc. Puede parecer que jugar a la oca, que ahora las tenemos muy chulas con los personajes favoritos de los niños como Peppa Pig, puede ser algo para pasar el tiempo, pero lo cierto es que es un juego completo, con el que los niños van a aprender muchas cosas.  

     Pero Para mí uno de los regalos estrella es el libro. ¿Por qué un libro no puede ser un regalo divertido? Claro que lo es. Desde que los niños son muy pequeñitos podemos darles libros y que se vayan acostumbrando a pasar hojas, a ver las imágenes, a ver letras... Yo como soy logopeda y me centro mucho en el lenguaje, para mí los libros son ideales para que los niños aprendan vocabulario, aprendan a escuchar, a comprender lo que se les dice, a seguir una historia, a expresarse ellos, a formar frases cada vez más largas... Alrededor del año ya se les pueden dar libros de tela o plastificados, que no pase nada si los muerden o intentan romperlos. A partir de los 2 años recomiendo coger cuentos muy sencillos y leerlos a los nenes antes de ir a dormir. Esa puede ser una rutina muy buena porque los niños se van a acostumbrar a eso y cuando se acuesten, va a llegar un momento en que os van a decir, papi el cuento.

     Para edades tempranas, es recomendable que los cuentos no sean muy largos para que ellos puedan seguir la historia y no se pierdan. Los cuentos de Pop Up son muy divertidos. Los niños pueden manipularlos y “jugar” con ellos. Te pongo dos títulos que puedes usar para niños de unos 3 años, incluso quizás un poco antes:
  • “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza”.




  • “Las jirafas no pueden bailar”.
Si tienes algunos otros títulos interesantes te animo a que me los dejes en los comentarios.

     Cuando estemos viendo el libro, es bueno que vayamos diciéndole todos los nombres de los objetos, para qué sirven, dónde los encontramos... en definitiva es un poco igual que lo que os he dicho antes que hagáis con el juego: que les habléis. Podemos y debemos, dejar que el niño nos interrumpa, que nos pregunte lo que se le ocurra sobre la historia, porque eso es que nos está escuchando. Cuando ya le hemos contado varios días ese cuento, también podemos pedir que sea el niño el que nos lo cuente, aunque no sepa leer; da igual. Pues había una vez una niña... (Y ahí a lo peor se para y no sabe continuar, le ayudamos) “¿y qué le pasaba a la niña? (Y en ese momento le señalamos el dibujo por ejemplo, en el que podemos ver a la niña que se cae). Pues es verdad, que la niña se cae al suelo, adiós, y qué le pasa a la niña... Y ahí le damos su tiempo para contestar. No vamos a contestar nosotros antes de haberles dado unos segundos, porque entonces pueden pensar que no nos interesa lo que vamos a decir... Si vemos que no contestan pues entonces les ayudamos.

     En fin, que los juegos son importantísimos en la vida del niño y que, lo realmente importante es que los padres estén ahí para ir enseñando mediante el juego todos esos conocimientos que queremos que los niños aprendan. Y tenemos que tener en cuenta que todo lo que aprenden mediante juego, lo van a asimilar muchísimo mejor y posiblemente les va a costar mucho de olvidar. Así es que debemos ver el juego como nuestro amigo en el aprendizaje y educación de los niños, y convertir las situaciones que menos nos gusten del día a día de nuestros pequeños, en un juego que les llame la atención, porque de esta manera estarán aprendiendo sin darse cuenta.


 LOGOPEDA A DOMICILIO
 Espesante para disfagia




lunes, 16 de abril de 2012

FOMENTAMOS EL LENGUAJE

¿Qué está mirando? Será un objeto que llama su atención: algún juguete, su comida, algo de su entorno. "Mira, mira la rana"- dice su padre mientras sujeta su rana de peluche. Pero ella, poco interesada en ese peluche sigue mirando atenta a la estantería en la que se encuentra algo que le ha llamado mucho la atención.
Seguro que esto os ha pasado a más de uno. ¿Qué mira tu hijo?
¡Pues aprovechad ese momento! Eso que le está llamando la atención es lo que le interesa. No os obcequéis en que mire la rana o cualquier cosa que a vosotros os interese. Habladle sobre eso que mira, decidle su nombre, dejad que lo coja y lo observe de cerca: "¿Qué miras, el pan? ¿Quieres pan? Toma un poco, come". Eso será más efectivo en el aprendizaje del lenguaje oral, que si le hablas de algo que no le interesa.
Un saludo a todos.
Logopeda en Zaragoza